Hacía tiempo que quería hacer partícipe a mis amigos de mis reflexiones, y he creado este blog para dar rienda suelta a mi "teclorrea" impenitente
jueves, 23 de junio de 2016
¡¡¡¡¡Otra vez con ondas surferas!!!!!
Otra vez voy con ondas surferas y, de nuevo, por fin, al despuntar el día. El motivo de mi trabajado peinado de hoy es la jornada intensiva que tuve ayer. Todo el día volcada en el fin de curso de mis pequeños. Por la mañana conseguí, a base de Dalsy y Apiretal que mi niña asistiera a la fiesta de su cole (cualquiera se la dejaba en casa, menudita es la pimienta...) y allá que fuimos los cuatro disfrazados de turistas a la Gymkana de despedida del curso. En el cole de mis niños los papás no juegan al golf, ni se van de vacaciones a Tailandia (mejor, que para olas, el surf de Tarifa, Virgencita, que me quede como estoy), ni llevan los últimos modelitos de Dolce & Gabbana. Las excursiones se inventan para que el coste sea el mínimo y todos o casi todos los padres se lo puedan costear y, así, se improvisa una excursión "descubriendo los medios de transporte la Bahía" y por 10 euros tienes a los niños más contentos que todas las cosas visitando el aeropuerto y montando en bus, en tren y en catamarán. Del mismo modo, y por múltiples motivos no se hace una fiesta de fin de curso al uso, sino una gymkana familiar, por lo que las madres no vamos con tacones y de peluquería, sino más bien con tenis y visera. No negaré que me haría ilusión ver a mi niña haciendo su bailecito porque, aunque el amor me ciegue, los que la conocen pueden dar fe de que estaría sembrá... No puedo decir lo mismo del mayor, que ha sido tocado con muchos dones pero, desde luego, no con el del baile, su estilo es más bien a lo Cantinflas... Pero, aunque pasé calor, me dieron las tantas el día anterior ultimando el "tipo" (pancarta, tarjetas identificativas como las que llevan los turistas colgadas del cuello, etc...) y llegué a mi casa agotada, sudada y a lo justo para hacer la comida, dar de comer a mi bebé y prepararme al estilo de moda, "causal" para ir a la primera audición de piano de mi niño - me lo como- mereció la pena compartir la mañana con tres de las personas más importantes de mi vida (en casa me dejé a la otra, a mí pequeñín): mi marido y mis dos niños mayores para que estos últimos disfrutaran de una jornada festiva sin más pretensiones que divertirse junto a sus compañeros y sus familiares. Felices vacaciones, pequeños superhéroes, vuestro mayor superpoder estriba en hacer que todo nuestro esfuerzo y nuestro trabajo se vean recompensados con esa chispa de felicidad en vuestros brillantes ojitos.
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