Y fueron felices, y comieron perdices ( y a mi no me dieron, porque no quisieron...).
Me parece que el teclado de mi móvil está secretamente patrocinado por la Disney. Sí, sí, palabrita. Sé que es difícil de creer, que parece hasta "conspiranoico", pero no. Cuando me explique me daréis la razón. Es de todos conocida la habilidad de esos teclados por sobreentender que todos somos barrocos y rocambolescos a la hora de escribir, y así te pone, en lugar de "que", "quiote" (que no sé que será, si es que existe), "bonoloto" por "bonito" (aunque eso es más bien una cuestión de telepatía porque a todos nos parecería bonito que nos tocara), "puré" en lugar de "por", "cátaro" por "canario", etc., etc., etc. Pues bien mi querido teclado tiene la adorable manía de ponerme, cada dos puré tres, perdón, por tres, la agorera palabra de "moriré". Que es algo que sé, evidentemente, que no está mal que nos lo recuerden de vez en cuando para disfrutar más de la vida, por descartado, pero hombre, que esté metiendo el dedo en la llaga constantemente ya pasa de castaño oscuro. Y diréis, no faltos de razón: "¿qué tiene eso que ver con la Disney?" Pensadlo. ¿En qué tipo de películas se cargan indefectiblemente a las madres, en las primeras secuencias o se ahorran ese personaje presentando a los protagonistas directamente como huérfanos? ¡Bingo! La Disney. Y no creáis, padres, que estáis libres del todo. No. También hay algún que otro caso: el Rey León, la Cenicienta... pero, reconozcámoslo: siempre tenéis más escenas y, a la hora de sembrar en el patio de las malvas las mamás nos llevamos la palma: Blancanieces, La Bella y la Bestia, Bambi y un largo etc. Y, si bien es verdad que se basan muchos de ellos en cuentos clásicos, en los que la madre la palma en la primera página, lo malo es que también lo hacen con las historias modernas. Mirad "Buscando a Nemo". Ya es pura inquina, vamos, porque bien podrían buscar al pececito de marras los dos padres o la madre sola, joder. Además, ni siquiera nos dejan el consuelo de que una buena mujer nos los cuide cuando nos largan "pal otro barrio". No. Los dejan a cargo de pérdidas malvadas que embaucan a padres "pelele". He de decir en su favor que, quizá nos matan a nosotras pensando que si nos dejaran con vida aniquiliaríamos el hilo argumental porque no nos casaríamos con pérfidos padrastros. Igual es un halago a nuestra inteligencia. Pero digo yo que, ya fastidian toda la función didáctica o ejemplificante que sus autores quisieron imprimir a dichas historias, en aras a que los niños no se nos traumaticen con un final infeliz o para aumentar el consumo de perdices, vete tú a saber, bien podrían modificar un poquito la historia y dejarnos vivitas y coleando alguna vez, que, por lo que se ve, darnos matarile en los primeros diez minutos no les traumatiza, pero que el príncipe se case con la princesa y la Sirenita se convierta en espuma de mar, sí. No te giba...
No hay comentarios:
Publicar un comentario